El Loco acogió una noche de rock valenciano y, concretamente, de barrio. Benicalap es un barrio situado a las afueras de Valencia donde históricamente siempre se ha respirado rock y de allí han crecido muchos grupos durante los últimos años. Para esta ocasión tuvimos la presencia de Kóliko, Termofrígidus, Stoke y The Skafeinats, estos últimos de San Marcelino.

Stoke tuvieron la mala suerte de abrir el telón, y digo mala porque la cena y el Valencia C.F. se encargaron de que la sala a esas horas, nueve y media de la noche, congregara apenas a 20 personas. Tocaron temas de su primer disco Consecuencias, publicado a mediados de 2009. Desgranaron temas como “Ahmed”, una visión de la guerra desde el punto de vista de un niño, “Otra generación”, una crítica al uso que estamos haciendo del planeta o “Un futuro donde estar”, dedicado al difícil acceso de los jóvenes a la vivienda. Conforme acababa el pase los huecos se fueron cubriendo para ver al siguiente grupo.

Hablar de Termofrigidus en directo es hablar de fiesta. Combinan una variedad de estilos entre los que destacan el ska y el punk rock, pero siempre están abiertos a cualquier idea descabellada. Este eclecticismo es posible porque entre sus componentes figuran dos trompetas, un trombón de varas y un percusionista. Sacaron su segundo disco A media hora hace apenas dos meses y también están de gira por España, aunque hoy jugaban en casa. Estuvieron muy enchufados y con ganas de darlo todo, pues nada más comenzar engancharon cinco temas sin dar tregua: “Suflamer”, Seguridad Sociá”, “Enriqueta”, “Los Frikis” y “Sr. Farlópez”.

También hubo tiempo para algún rock melódico con “La hora de la decadencia” o “Se apaga mi corazón” y un tema nuevo con aires de pasodoble de cuyo nombre no logro acordarme. Finalizaron sorprendiéndonos con una batukada al estilo brasileiro en los que los más atrevidos intentamos mover culos y caderas, aunque en mi caso con poco acierto. Así dejaban el turno a sus buenos amigos los Kóliko.

Bajo las influencias de Los Ramones, NOFX o Rise Against the Machine, Kóliko se desmarca hacia un punk acelerado y contundente, pero con melodía, muy bien llevada a cabo por sus dos guitarras. Llevan más de una década dando guerra y aún les queda mucha por dar. Sacaron su tercer disco en 2008 y llevan girando ya dos años por todos los rincones. Hay que decir que su directo estuvo a punto de volar a México el año pasado, pero cierta pandemia los dejó en tierra firme. Tocaron canciones como “Cenaré Paté”, “El instigador”, “El ídolo local” o “Jujujuan”.

Para colofón y después de tanta energía derrochada, The Skafeinats nos brindó su “Ska-Show” (así se llama su disco) sólo apto para melómanos. En sus inicios se dedicaban a hacer canciones cantadas en valenciano. Pero conforme ha avanzado el tiempo y viendo las posibilidades musicales de sus ocho componentes, aunque siguen cantando han dado más protagonismo a la parte instrumental, improvisando sobre escalas y haciendo “piques” entre instrumentos. Así, bajo un envoltorio de ska, reggae y ritmos latinos predomina un ambiente jazzero que encandila por donde pasa. Mediante esta fusión han adquirido un estilo propio que aúna música de gran calidad, alegre y animada, que gusta a todos públicos, al que quiere bailar y al que quiere escuchar. “Paraliska”, una versión del clásico Para Elisa de Beethoven, “El meu barri” o “Et marquen el camí” son algunas canciones que pudimos escuchar.

Ante tanto éxtasis musical, decidimos que no podíamos marcharnos así a casa y apuramos la noche con alguna botella de vino con cola.

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