Grupo: SOS 4.8
Sala: Recinto Ferial de la Fica

El SOS 4.8 ha congregado, según la organización, a más de 80.000 personas venidas de todos los rincones que han abarrotado el Recinto Ferial de la Fica de Murcia. Entre la marabunta se encontraban varios intengrantes de La Redacción Atómica.

Sin ánimo ni posibilidad de contrastar el dato, la experiencia empírica nos alcanza para calificar como éxito la cuarta edición de un festival que sigue en ascenso. Conciertos, charlas y arte han vuelto a inundar las calles y los bares de una ciudad que, de paso, ha hecho caja.

La certeza de lo imposible de cubrir de pe a pá un evento de semejantes dimensiones hizo que nos repartiéramos –para poder contároslo- el mayor número de bolos posibles entre los diferentes redactores.

Es muy complicado destacar alguno de los momentos vividos en el festival pero, sin duda, muchos quedarán en la memoría. Hete aquí el subjetivo resultado del trabajo de nuestro equipo (firmante bajo cada uno de los bolos). Que lo disfruten…nosotros lo hicimos:

+ VIERNES 6 de MAYO

The Kooks
Una horda de granos y testosterona se dirigía en un sprint hacia el escenario Estrella Levante, los británicos The Kooks inauguraban el fin de semana de la cuarta edición del SOS 4.8 como uno de los atractivos para el sector más teenager del público asistente.
Nada especial a reseñar. No hubo nada malo porque la ejecución de los temas fue correcta, con un Luke Pritchard más pensando en el sexo post-actuación que otra cosa y dejando el peso melódico al feote Hugh Harris, tónica habitual de la trayectoria del grupo. Obviamente temas estrella fueron los notables pildorazos pop que contiene Inside In/Inside Out, al cual le deberían estar más que agradecidos.
No encuentro mejor síntesis que la que me apuntaba un amigo: The Kooks comenzaron su andanza por los festivales allá por el 2006, siendo un grupo vespertino con el cual tomarse las primeras cervezas. Cinco años después…pues eso.

(Nando)

Manel
Manel fueron los últimos en incorporarse al cartel, insignia actual del pop catalán, uno de los grupos que más ha dado que hablar las últimas semanas ocupando páginas incluso en la prensa generalista. Habituales en la lista de ventas de las últimas semanas llegando a alcanzar el primer puesto con unas cifras que envidiarían a cualquier diva mainstream. Su último trabajo es un disco precioso, capaz de entusiasmar, que en el escenario abierto del SOS quedó bastante deslucido. Son muchos los motivos por los que opino esto. La inmensa producción de sus discos queda simplificada en exceso. Se evidencia que el escenario abierto de un festival tan variopinto no es el habitat natural por el que se mueven los de Barcelona, muy lejos además de sus fans más incondicionales reducidos a los que desde las primeras filas tarareaban cada una de sus letras. En contra de mis previsiones, el “boom” vivido por los catalanes no llegó a hacer ningún efecto llamada como para abarrotar el escenario. De hecho me sorprendió la escasa cantidad de gente que había. Muchos prefirieron reservarse para encontrar un buen sitio en el concierto de The Kooks. Y pueden estar tranquilos de no haberse perdido ninguna maravilla.

(David Aguilera)

Yann Tersen
Como buen francés que soy, conozco desde hace muchos años al artista bretón, no es por presumir, pero antes de Amelia sí que había gente que seguía ya al multi-instrumentista, pero sobre todo, después de ello también… Y aunque ya había pasado por España para presentar a sus últimos trabajos eléctricos, se sentía que el público estaba aturdido, ellos querían “La Valse d’Amélie”, pero de eso nada… La actuación se centró alrededor del último disco “Dust Lane”, para muchos Tiersen habrá aburrido con sus guitarras llenas de larsen, su canto difícil de distinguir, pero para otros, puede haber sido una nueva sorpresa, volver a descubrir un artista, que confirma que es diferente, y que tiene un talento sin límite. Lo que Tiersen toca en arte lo convierte, que sea con o sin violón, con acordeón o guitarra eléctrica. Para los que sabían de que podía ir este concierto ha sido un concierto hipnotizador, a pesar del mal sonido general durante este concierto. Tiersen sabrá que no contenta a todos, y los que por mis espaldas decían “Pero esto que es? Noes lo de Amélie…”. Que cambien de escenario o que se vayan a casa a mirarse el DVD otra vez… Para otros, este concierto fue de los grandes momentos de este festival.

(Maxime Dodinet)

Triángulo de Amor Bizarro
TAB son ya unos de los habituales en los muchos festivales que ilustran la geografía española, además de una apuesta segura. Los gallegos venían a Murcia con el éxito cosechado a través de su fantástico Año Santo, una descarga de decibelios, distorsión y mucho ruido que no hizo más que confirmar el puesto que guardan entre lo mejor de la escena indie nacional. Sin embargo, el directo que ofrecieron en esta ocasión distó mucho de lo vivido en anteriores momentos. Demasiado distantes (tal vez culpa del escaso entusiasmo mostrado por el público), excesivamente fríos, perdidos en un escenario inmenso que no supieron llenar más que con sus temas más conocidos. Si preveía en éste una desmesura generalizada entre el público a la altura de los mejores directos de Crystal Castles, el concierto de los gallegos se quedó en nada, un paréntesis de casi una hora para olvidar.

(David Aguilera)

Arizona Baby
Tener que volver a explicar a alguien que el trío que está sobre el escenario no es de Tucson (Arizona) sino de Valladolid (Castilla y León) ya no es novedad. Son paisanos nuestros, sí, y la que lían para ser tres y moverse en directrices acústicas sigue siendo de cuidado. Guitarras acústicas aceleradas, omnipresencia de la percusión y la simpatía escondida tras la barba de Javier Vielba siguen siendo los trucos de un grupo que a su estrecho pero contundente repertorio ha sabido incorporar las lecciones (y alguna que otra canción) de su periplo junto a Los Coronas. Suficiente para perderse el concierto de Vetusta Morla con la conciencia como una patena.

(Quique Medina)

These New Puritans
Lo mejor que pude ver el viernes (opinión individual teniendo en cuenta la intención colectiva de este repaso) fue sin lugar a dudas el imponente espectáculo que dieron These New Puritans en el Auditorio MondoSonoro. Es cuestionable la idea de excluir parte de los conciertos de un festival de evidente ambiente festivo a la fortaleza cerrada de un auditorio, pero creedme que valió la pena frenar la descarga masiva de adrenalina que vivía en ese momento para vibrar desde la represiva distancia del asiento de un auditorio. These New Puritans Hidden Live es la puesta en escena más viva del disco que da nombre al espectáculo, una gira en la que se han hecho acompañar de una orquesta con destacada presencia de vientos y un coro de niños. Toda una delicia. Desde la primera canción eres consciente de que estás siendo espectador de algo único. Los sonidos más clásicos y solemnes conviven en congruencia y respecto con la banda liderada por Jack Barnett. Todo ello sin ofender a ningún purista. Oscuro, lúgubre, vanguardista, emocionante, siniestro, impresionante. Así definiría el espectáculo que ofrecieron. Y aún hoy sigo pensando en lo mucho que disfruté en ese concierto.

(David Aguilera)

Vetusta Morla
Había grandes expectativas respecto al directo de Vetusta Morla. Con Mapas, a pesar de haberse filtrado hacía algunos días, oficialmente salido a la calle tan sólo unas horas atrás, uno se preguntaba qué iban a hacer en su hora y media de rigor.
Afortunadamente dedicaron, a pesar de intercalar “clásicos” de su primer trabajo, tres cuartos de actuación a presentar los temas nuevos de la llamada prueba de fuego en que consiste una segunda publicación.
Algo traicionados por el viento que se había levantado y que jugó a su antojo con los watios expulsados por las cajas de amplificación, cumplieron una vez más con un público ya entregado antes de que pisaran incluso el escenario. Funcionaron, y bien, las novedades verbigracia de “Los días raros” , “En el río” , “Lo que te hace grande”, “Boca en la tierra”. Siguen mostrando claramente sus influencias, lo cual ya fue carnaza para aquellos que los encumbraban cuando no eran nadie y que ahora, desde hace algún tiempo, los crucifican. Y también pan bendito para aquellos que piensan que esto es el indie patrio y que desconocen así mismo qué es OK Computer.

(Nando)

Two Door Cinema Club
No me supo mal abandonar el karaoke en que se convertía el final de Vetusta Morla para escudriñar el directo de Two Door Cinema Club. La escucha de su único álbum Tourist History había dejado algún tema para la pistas pero nada que disuadiera de la sospecha que nos encontrábamos ante el penúltimo hype made in England. Benditos productos mediáticos británicos si vuelven a hacer que uno se lo pase tan bien como las miles de personas que allí congregaron y que conllevaron varios instantes de maravillosa locura. Tal vez sus canciones estuvieran cortadas por un mismo patrón pero era el patrón del baile. La locura se desató con “What you know” canción que, hasta que caduque, hay que disfrutar.

(Quique Medina)

MGMT
Sensación completamente distinta, con respecto a The Kooks, la producida por los americanos MGMT. Despojados estéticamente de la parafernalia hippie-psicodélica, ofrecieron un recital soberbio de reivindicación del concepto banda, abofeteando a aquellos que por algún injusto prejuicio los tildaban de más presencia que chicha.
Poco a poco fue retirándose aquella paja en forma de espectador al cual se le hizo larga la espera hasta “Kids” para entonar a modo futbolero la melodía(por otro lado un gran tema). De aquella que se quedó, me gustaría saber qué porcentaje se percató que la banda ni siquiera estaba tocando, un Cd sonando en la alegoría del karaoke. Una pequeña risa a costa de la industria, del público asistente y por supuesto de ellos mismos.
El auténtico protagonista de la noche fue Congratulations, un trabajo conceptual, mucho más complicado al que acceder, con un nivel de recompensa mucho más gratificante que Oracular Spectacular si tienes a bien conseguir meterte en él.
“Siberian Breaks” fue sin duda el máximo exponente, doce minutos de abstracción mental e hipnótico recorrido por una estructura compositiva muy poco corriente hoy en día, especialmente para la edad de sus compositores. “Flash Delirium”, “Brian Eno” , “It’s working” o “Someone’s missing” fueron perfectamente acompañadas por “Weekend Wars”, “The Youth” y por supuesto también por los otros hits “Time to pretend” y “Electric Feel”, los cuales, a pesar de ser los más representativos, no se corresponden con la esencia de MGMT.

(Nando)

We Have Band
La cuatro integrantes de la banda, vestidos de camiseta sin tirantes blanca y pantalones blanco destilaron durante 1 hora su repertorio Electro-Pop con energía comunicativa delante de una audiencia dispuesta a bailar y pasárselo bien. Los “Divisive” y “Honeytrap” permitieron al black cantante-teclado demostrar que está hecho de goma, que mueve las piernas como nadie, que impresiona e hiptnotiza, eso acompañado de buenas canciones convence sin duda. Aunque fuese ya tarde, valía la pena acercarse al escenario Jägermeister y pegarse unos bailoteos al sonido de estas canciones sofisticadas y bien interpretadas en directo. Pasaría lo mismo al día siguiente con Eveything Everything… Pero parece que con los años uno se hace más exigente con lo que se le propone en directo. Por mucho que fuesen buenas las canciones y la interpretación correcta, nos quedamos con un sentimiento agridulce, sí, bien, pero… Que recordaremos de esto la semana que viene? Igual solamente nos ha servido para tachar a estos dos grupos dentro de la lista que grupos vistos en directo.

(Maxime Dodinet)

Bloody Beetroots
Los amantes del sello Ed Banger y Dim Mak, especialistas en mestizajes entre electrónica y rock estarían encantadísimos de ver llegar sobre el escenario los enmascadores italianos de Bloody Beetroots a eso de las 3h de la mañana. Para muchos otros era algo como demasiado temprano ver llegar a los apóstoles de la Church Of Noise tan temprano, a esta hora para muchos no pegaba, la transición no estaba tan acertada, pero ¿qué podemos hacer contra Bloody Beetroots? Mover el esqueleto sin parar, saltar y gritar como el cantante o alejarse… Optamos por quedarnos un buen rato, aunque no conociésemos las canciones, los temas son muy contagiables y eficientes. Cumplieron el objetivo, hacer bailar y volverse algo loco a muchísima gente. Repetimos, llegaron demasiado temprano sobre el escenario…

(Maxime Dodinet)

Dim Mak presenta Steve Aoki
Uno de los grandes atractivos dentro de la sección electrónica del festival era la presencia de Steve Aoki. Anfitrión de ceremonias, movilizador de masas, era el encargado de cerrar el escenario principal aquella noche. Un diluvio de agitación colectiva, una orgía masiva, descontrol y desparrame. El músico norteamericano sabe hacer vibrar a la gente él sólo como pocos lo consiguen, consagrado como un estudioso del desenfreno, pervertidor del vicio. Aún sin ser poseedor de un repertorio excesivamente innovador, su propuesta hizo estragos. Como zombis poseídos bailamos al ritmo pautado por los ruidos que salían desde su mesa de mezclas. Y qué mejor forma para sumergirse entre los brazos de sus fieles que surfear sobre un barco hinchable casi al final de su actuación. La electrónica ganó la partida al pop. Al menos en esta ocasión.

(David Aguilera)

+ SÁBADO 7 de MAYO

Hola a Todo el Mundo
No os voy a mentir no he visto el concierto entero de Hola a todo el Mundo, es más solo vi las tres últimas canciones, pero fue más que suficiente para certificar del potencial brutal que tiene este grupo. Salimos del concierto de Patti Smith desconcertados ante tal grandísimo momento, ¿quién podía hacer que lo que fuese a pasar después valiese la pena? Después de pedir la cerveza necesaria visto el calor ambiente, la mejor canción para efectuar esta complicada transición post-Patti era sin duda “A Moment Between These Two”, que gran canción… Conozco pocos grupos españoles capaces de parir canciones válidas de más de 7 minutos, este himno no tiene bajadas, solamente es subir hacia más arriba, y dar momentos de felicidad pura a una audiencia entregada y relajada a estas horas de la tarde. El contexto era muy bonito, bajaba el sol y Hola A todo el Mundo demostraba sobre el escenario que pueden subir hasta muy alto…

(Maxime Dodinet)

Mujeres
El sábado no fuimos puntuales a la cita de la Plaza de las Flores… por fortuna Mujeres tampoco. Ver a los catalanes en su salsa fue de lo mejor del festival (en la foto). Y es que, pese a la despreocupación por la técnica y las deficiencias sonoras que el escenario acarreaba, la actuación diurna de Mujeres superó en entrega, improvisación y repertorio a la que darían (sin desmerecer ésta) por la noche en el escenario Jägermeister. Cerveza para desayunar y los barceloneses que nos regalaron deslumbrante concierto de sudor y velocidad garageros bajo el sol. Por la noche (cerveza también para cenar) nos ofrecieron un repertorio más raudo y apretado pero en el que volvieron a rayar a gran altura. Ambos bolos, por cierto, dedicados al Barça.

(Quique Medina)

White Lies
A White Lies le pasó un poco lo mismo que a The Kooks. Sin duda comulgo infinitamente más con los primeros, pero se asimilaron a los segundos en casi todo lo sucedido sobre el escenario. Tampoco ha funcionado el segundo trabajo de Harry McVeigh y compañía, básicamente porque no le llega ni a la altura de los zapatos al gran debut que fue To lose my life.
Ni el más pintado tarareó los temas de Ritual. El sonido tampoco ayudó, el escenario principal de cualquier festival no puede sonar tan pobre, simple y llanamente. Ó a doscientos metros para no ver nada y tener condiciones acústicas decentes, ó estar cerca para ver el efecto espejo de la Telecaster (ay!) de un rechoncho McVeigh. En todo caso, temas como “Unfinished Businness” o “Farewell to the fairground” son totalmente infalibles, pero esto ya tuvimos la ocasión de comprobarlos hace un par de veranos en Benicàssim. Ningún tipo de evolución, lo cual, a menos de una futura mejora, supondrá sumar otra víctima a ese arma de doble filo británica llamada hype, que proclama y olvida casi a la misma velocidad.

(Nando)

Patti Smith
Nos acongojamos cuando vimos la cola que lucía el Auditorio Mondo Sonoro para pillar salvoconductos a Patti Smith. Tras pocas horas de sueño y mucha cerveza imponía la opción teatro y butacas mullidas en la oscuridad. Hereje el que se durmió porque ahora puedo decir que se trató del momento culmen del SOS 4.8 de Murcia. Lo digo sin miedo a equivocarme pues las lágrimas que estuvieron, hasta tres veces, apunto de brotar de mis ojos (sí se le escaparon a más de uno de mis vecinos) hablan por sí solas. Tony Shanahan (al bajo acústico o al piano) y Lenny Caye (a la acústica) se mostraron como exquisitos acompañantes para una Patti que, pese a un formato más sencillo de lo habitual en ella, tiró de voz y carisma para quedarse con la peña. No faltaron las proclamas políticas habituales pero sí extrañaron (y emocionaron) las dedicatorias a los fallecidos Roberto Bolaño y Seve Ballesteros (dijo que había sido el ídolo de su difunto marido). Con la poetisa norteamericana hincada de rodillas, ante un público que ya tenía en el bolsillo, la sorpresa de la noche: invitación a Antonio Luque (Sr. Chinarro) a rascar la guitarra en “People have the power”. Inolvidable como serán por siempre “Gloria” o “Because the night”.

(Quique Medina)

Editors
La banda de Birmingham es odiada y amada a partes iguales. La exagerada pose de Tom Smith (ora en la guitarra, ora en el piano) en las estudiadas posturas, así como su operística voz, hacen que muchos no se los quieran ni plantear. En mi caso ya van cuatro las veces consumidas y debo decir que la retahíla de éxitos que encadenaron (“An End has a Strart”, “Munich”, “Papillon”, “All Sparks” o “Fingers in the factories”) entraron como el agua. Dejando claro que su último disco es un bluf, cuando encadenan los resortes de sus dos referencias primigenias la cosa puede ser (como fue) divertida y épica.

(Quique Medina)

Suede
EL grupo británico se fue hace 7 años publicando un Greatest Hits y volvió en 2010 repitiendo la jugada. Mejor para un público de festival la verdad. Había mucha expectativa para asistir a la vuelta de Brett Anderson y compañía, sobre todo entre los que vivieron de pleno es época Brit Pop repleta de grupos para el cual el pelo tenía mucha importancia. Suede interpretó todos sus hminos, y Brett demosotró que por mucho que pasen los años, sigue teniendo carisma, y su actuación le metió 10 patadas a grupos como White Lies y Editors que tienen poquísimo que ofrecer al fin y al cabo… Momentos estelares fueron los “Trash” y “Beautiful Ones” sacados de Coming Up. Nos quedamos con la duda de sí Suede puede tener algún fúturo discográfico, pero una vez más confirmaron que tienen un pasado espectacular.

(Maxime Dodinet)

Lori Meyers
Pocos grupos nacionales son de escenario grande como ellos. Llenaron el Estrella Levante y eso es un mérito que hay que reconocerles de todas todas. ¡Pero cómo echamos de menos sus canciones pop de los primeros tiempos!; ¡cómo los echamos de menos en formatos más reducidos y con canciones aparentemente más sencillas!. Ahora, que con “Mi realidad” hicieron danzar al más pintado; también pudo influir que eran las dos pasadas y alguno más que otro también iba algo pasado.

(Quique Medina)

The Zombie Kids
Casi de rebote vi el concierto de The Zombie Kids, pero una vez estuve allí supe que debía quedarme. Tal cantidad de gente saltando y bailando sobre un escenario no podía más que significar algo bueno. “Esto es el Soul Rebel de la música electrónica” fueron las primeras impresiones que me vinieron a la cabeza. La fama que han adquirido y que les abala como unos de los DJs con más fuerza y enganche en la actualidad no exagera en absoluto. El directo de este dúo es contundente y directo. Aglutinan en su show géneros tan variados como el hip hop, reggae o rock desde el denominador común de la electrónica más bailable. Un trallazo sonoro que no disgustó a ninguno de los presentes. Incluso se atrevieron con un tema de Bob Marley.

(David Aguilera)

+ DOMINGO 8 de MAYO

Sr Chinarro y Standstill
¿Qué mejor manera para acabar un festival que disfrutar de un poco más de música? Volvíamos a la Plaza de Las Flores el domingo. Bajo un solo abrasador del mediodía se subía Antonio Luque, él y su guitarra acústica para dar un repaso muy bonito a canciones de su carrera musical sin notas falsas. “Una Llamada A la Acción”, “Vacaciones En El Mar”, “El Lejano Oeste”, “Los Ángeles”… Sr Chinarro no necesita más que una guitarra para conquistar a todos. ¿Para cuando la publicación de su propio unplugged?

Con más calor aún llegaba sobre el escenario Standstill, que tuvieron mucho coraje par aguantar pelos, barbas, camisas negras y pantalones de pitillo… Emocionados por el concierto que ofrecieron el día anterior presentando “Room” en al Auditiorio, es una banda relajada y contentísima de su paso por Murcia que se nos presentaba para esta vez sí, cerrar la edición 2011 del SOS4.8.

La plaza ya se había notado, si fuese posible se hubiese colgado el cartel de entradas agotadas. Nosotros ya teníamos las marcas del solo sobre nuestros brazos y Standstill aún más cerca del solo se entregaba totalmente sobre el escenario dando un buen repaso a su última obra Adelante Bonaparte. Para los que como yo se perdieron el concierto del Auditorio, este concierto serviría para que nos entrasen ganas de comprarnos ya mismo mientras los estabamos escuchando la entrada para los dos conciertos que ofrcerán a principios de junio en el Teatro el Musical del Cabanyal…

Festival cerrado, sensación conocida, no quiero que esto acabe nunca, la vida tiene que ser un festival, un fin de semana eterno con los amigos, algo de cerveza, las sonrisas y los momentos únicos que solo la música nos puede ofrecer…

(Maxime Dodinet)

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