Viernes 18 FIB 2014Sergio F. Fernández 18 julio, 2014 Si ayer hablaba del tono general del FIB sobre su fiesta de bienvenida del jueves que podía parecer decepcionante en algunos aspectos, hoy toca hacer justicia ante la inmesidad de la música que pudimos presenciar ayer, con circunstancias meteorológicas incluidas, que hicieron de la jornada del viernes 18 de julio del 2014 una fecha para la historia. Pasen, lean y vean: La sorpresa: Tom Odell no es un veinteañero cualquiera. Mediante su piano esparce una consonancia mucho más trabajada de lo que se puede suponer por su perfil y gracias a ello el de West Sussex demostró en el FIB que su fama va más allá de un par de singles. Pese a que su actuación fue de más a menos con un inicio fulgurante y su megahit “Another Love” no fue el más destacado el buen acompañamiento que le otorga su banda y su afinada voz lograron satisfacer al respetable. La confirmación: A principios de año ya les hablé desde Londres del “Shangri La” de Jake Bugg y en aquel entonces ya me sorprendió que el joven talento en el que media Inglaterra tiene depositadas todas sus esperanzas no tuviera una fama mayor en nuestro país. Bugg es la evolución de Dylan, Weller, Reed e incluso Turner y con sólo dos discos y un repertorio no muy extenso ya es capaz de perpetrar actuaciones como la de ayer en el FIB. Si el chaval sigue así dentro de nada más de un medio en España se verá obligado a darle la cancha que se merece porque Jake Bugg (recuerden, de sólo 20 años) continúa con su trayectoria imparable. El chulo: Hay que dar las gracias que cinco años después Paul Weller por fin consiguió desquitarse de aquella espantosa tarde de viernes donde se vio obligado a cancelar su concierto debido a cuestiones meteorológicas surrealistas. El tiempo y el rock, que a veces llevan los mismos caminos y se esfuerzan por firmar a fuego la historia, tenían una segunda parte preparada. Mientras el concierto de Mr. Weller transcurría como la seda una más que sospechosa nube negra se cernía sobre el escenario Maravillas para volver a darle una intriga aun mayor ya que mientras caían los temazos los relámpagos se acercaban cada vez más, hasta llegar al final más apoteósico que servidor recuerda en mucho tiempo en el que un Paul Weller enrabietado disparaba trallazos como si de su guitarra dependiera eludir la lluvia y para sorpresa de todo el público del FIB lo consiguió. Por mi parte no sólo se puede achacar al destino el hecho de que a los pocos segundos de que su show hubiera concluido a la hora señalada comenzó a caer la mundial sobre el recinto ferial de Benicàssim ¿Es o no es el rock un fenómeno extraordinario? El puntazo de la jornada: Tras la tormenta suele llegar la calma, pero desde la sala de prensa del FIB no se escuchaba eso, sino más bien una vertiginosa y repetitiva melodía que no cesaba por ninguna circunstancia. La melodía provenía del escenario Trident y los culpables eran Of Montreal que conseguía que hubiera merecido la pena resistir bajo la lluvia. Pero Of Montreal debe compartir esta mención ex aequo con Tame Impala que les tomaron el relevo en el escenario de la marca de chicles. Dibujaron lo que mejor puede describir una escena psicodélica: Mientras unas jovencitas tiraban pompas de jabón y los más precabidos se desprendía de los chubasqueros absolutamente todo el público empezó a bailar con el “Elephant” de Tame Impala en lo que ya ha quedado como uno de los grandes momentazos del FIB 2014. El paraíso: A veces tengo la sensación que no valoramos lo suficiente a nuestros contemporáneos musicales y siempre lo hacemos en exceso con las generaciones pasadas para caer en una continua añoranza de lo que fue y ya no veremos. Con Kasabian casi siempre me sucede eso ya que para mí todos sus trabajos son superiores al anterior y pese a que los sigo desde mediados de los noughties todavía no había disfrutado de ninguno de sus directos. Como he dicho al comienzo la jornada del viernes transcurría en unos términos de notable alto con lluvia incluida pero Kasabian logró que la noche del 18 de julio del 2014 ya haya pasado a la historia del FIB y de los festivales en España. Durante una hora y media desataron el regocijo entre los asistentes con un pepinazo tras otros y para que simplemente se hagan una idea de lo que les hablo citaré las tres canciones que tocaron tras su bis: “Switchblades Smile”, “Vlad the Impaler” y “Fire”. Así, como si se tratara de tu mejor sueño erótico un lunes por la mañana, Kasabian fue el mejor regalo que podía pedir el FIB para su vigésimo aniversario. Que se dé bien. Hacer Comentario Cancelar RespuestaSu dirección de correo electrónico no será publicada.ComentarioNombre* Email* Sitio Web Guarda mi nombre, correo electrónico y web en este navegador para la próxima vez que comente. Δ