La ciudad de Albacete ha sido espectadora del surgimiento de infinidad de bandas. Desde finales de los ochenta, ayudado en parte por el éxito mediático de los Surfin´ Bichos, ha sido un caldo de cultivo idóneo para el desarrollo de interesantes propuestas musicales. Una aglomeración de talentosos músicos que no han dudado en colaborar entre sí, dando lugar a proyectos insólitos, muchos de ellos fugaces, pero con el convencimiento de ser fieles a una forma de entender la música; situación de la que se ha nutrido Jinete.

Aprovechando mi retorno a Albacete me reuní con dos de los músicos involucrados en este proyecto. Miguel Ángel Gascón, quien fuera guitarrista de Chucho desde finales de los 90 hasta su disolución y Miguel Pascual, otro de los habituales en la energética escena Albaceteña estaban esperándome en la puerta de la cafetería donde habíamos quedado.

Ellos forman parte de una suerte de antibanda surgida con la única ambición de materializar una serie de ideas que revoloteaban por la cabeza de Miguel Ángel desde hace algún tiempo, y que enriquecido por la innumerable cantidad de colaboraciones han podido construir un atmosférico disco de resonancias cinematográficas capaz de acompañar el trote de un jinete, tal y como apunta (con acierto) el nombre del grupo –ideado originalmente por Rafael J. López Girón, también artíficie de la foto aquí incluída–.

Rememorando el origen del proyecto, Miguel Ángel pone la mente en el viaje que hizo meses atrás para acompañar a su amigo Carlos Sánchez (Honky Tonky Sanchez) a Madrid, donde éste tenía una entrevista para Radio 3. Allí aprovechó para pasear por el rastro, lugar de nacimiento para algunos del proyecto. Allí encontró entre montones de muebles desgastados y trastos inútiles una vieja guitarra española de madera de la que cayó rendido al instante. “Carlos bautizó a la nueva adquisición como la guitarra de palo” recuerda el músico. Ese instrumento destartalado e inevitablemente envejecido fue un fiel reflejo de lo que vendría después.

La mente incansable de Miguel Ángel guardaba infinidad de ideas que como un pájaro en una jaula ansiaban ser libres. “Tenía varios esbozos en la imaginación que quería desarrollar”, cuenta el albaceteño. Motivado por su entorno, decidió dar rienda suelta a todo aquello y tratar de plasmarlo en un disco. Así fue cómo prosiguió la historia de Jinete, “entre abril y mayo del presente año” según apunta Miguel Pascual.

Una de las habitaciones de mi piso se convirtió en un estudio improvisado. Cualquiera que tuviera una idea y quisiera participar era bien recibido” comenta Miguel Ángel. “Recuerdo una noche en la que estaba fumando en el balcón de casa, después de haber estado trasteando un tema con Miguel. Vi pasar a Javier Fernández (Chucho, Putilatex) por debajo de mi balcón y lo llamé para que me grabase una batería. Una vez habíamos terminado dijo que se iba de allí mucho más tranquilo, como si hubiera liberado la rabia que llevaba dentro”. De esta manera fueron desarrollándose las diferentes canciones, como un trabajo colectivo guiado por una cabeza pensante, Miguel Ángel, un director de orquesta de una banda muy amplia que aborrece llamarse banda. Por las cuatro paredes de aquella habitación pasaron Fran García (The Stoichkovs, Campbell), Juan Carlos Rodríguez (Chucho, Redneck Cassanovas), José Manuel Mora (Surfin´ Bichos, Mercromina, Burrito Panza), Rosendo Romero (Franky Franky y el Ritmo Provisional, Cerrolobo), Eduardo Ferre (Campbell, Stoichkovs, Burrito), el presente Miguel Pascual y una larga lista de músicos que, si bien es cierto que Miguel Ángel enumeró con mimo y detalle, no nombraré por lo interminable de este catalogo. Sin olvidar, éso sí, uno de los apoyos clave para el albaceteño: su hermano Manolo Gascón. «Ha sido un apoyo importantísimo para mí desde siempre en todo lo musical. En Jinete ha grabado algunas guitarras impresionantes, ukeleles, contrabajo, percusión…».

Tal y como subrayaba al hablar de aquella guitarra comprada en el rastro, el sonido de Jinete se ampara en los elementos más cercanos, la reutilización de lo inutilizable, grabaciones lo-fi casi a conciencia. Siempre bajo la premisa del “hazlo tu mismo”. Se mueven en torno al folk norteamericano, el rockabilly y un aire a surf instrumental enlentecido. “Nuestros referentes son variados: el rockabilly y el rock and roll de los años 50, la música instrumental de los 60…” comenta uno de los músicos. “No ha sido algo premeditado. Sencillamente ha habido cierto magnetismo hacia este terreno”.

Jinete tiene algo de cinematográfico, podría parecer la banda sonora de un western crepuscular o posmoderno. No dudan en admitir la influencia del imaginario cinéfilo en la composición de sus canciones. “Albacete tiene algo de árido y desértico”, bromea Miguel. Tal y como recientemente ha hecho su paisano Carlos Sánchez en Esta tierra hostil (2010; Molusco), Jinete ha servido con su música la ambientación idónea para convertir la amplia llanura de la Mancha en una especie de oeste norteamericano todavía por explorar.

Aún no hay fecha prevista para el lanzamiento del disco. De hecho, aún desconocen los detalles de su edición. Hasta entonces los albaceteños amenizan la espera con montajes audiovisuales (incluyo uno de ellos al final de la página) que se pueden seguir a través de su facebook como parte del diario de un trabajo improvisado.

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