Sin permiso del altísimoQuique Medina 6 enero, 2010 Se ha producido el advenimiento. El nuevo disco de Dwomo se ha hecho carne pero no podemos asegurar que la concepción haya estado exenta de promiscuidad sonora. Doce canciones en las que conviven surf bíblico, himnos de avance, Pop preciosista, ruidismo, balada espacial, afterpunk precolombino, coral fronteriza y demás colores del arcoiris sonoro. Fieles a hacer de lo imprevisible una premisa, este disco reafirma a los valencianos de adopción (ya llevan tres años habitando en la ciudad) en la obligación constante de sorprender y permanecer alerta. Producido de nuevo por Fernando Polaino y con flamante portada de Calpurnio (autor dela tira “El bueno de Cuttlas“), Antonio Iglesias y Coque Lorán han facturado un producto ecléctico, celestial y, como de costumbre, cargado de humor. Se encuentran en plena presentación de su nuevo trabajo, Disco Dios (Pias Spain). A ver qué nos cuentan… ¿Cómo sigue la vida por Valencia? Bien, aunque creemos que está bastante necesitada de movimiento y agitación. No hay que dormirse. Nosotros intentamos aportar todo lo que podemos a la ciudad. Ya son casi tres añitos por aquí… La verdad es que el día que no estáis pinchando en alguna sala o garito de la ciudad, estáis realizando alguno de vuestros acústicos extremos, ¿cómo os da tiempo a mantener tanta actividad sísmica? Es nuestra necesidad vital y nuestra obligación, aunque también nuestro trabajo. Es fantástico ver a la gente apoyando nuestras iniciativas. El viaje continúa.. Por otra parte, sois seres omnipresentes en conciertos y garitos nocturnos de la ciudad, ¿es importante la vida sónico-social para el artista? Nos encanta ver propuestas artísticas de todo tipo. Intentamos ir a todo lo que podemos. Y al margen de lo artístico, nos gusta la noche, amigos. ¿Sabéis que Susan Sarandon y Tim Robbins, una de las parejas más estables de Hollywood se ha separado?; vosotros, sin embargo, parece que seguís en perfecto idilio. ¿Es fácil? ¿Cuál es el secreto? Somos afortunados. Llevamos once años de Dwomo, con mucho kilómetro y muchas emociones y aquí seguimos. Existe mucho respeto y mucho cariño. Sólo nos falta la pasta de Sarandon y Robbins para vivir un poco más tranquilos. ¿Os ha dado permiso el creador para titular así el álbum? ¿No creéis que, tal y cómo están las cosas, hasta el supremo os puede demandar por sus derechos de autoría? Has dado en el clavo. Nuestro mensaje significa que nadie tiene la autoría de Dios. O que nadie debería tenerla. Este es un disco de fe. Las armonías corales y los estribillos pop divinos siguen siendo el tronco principal de vuestro arca sonora, ¿qué aporta la electrónica, que la hay, al disco? Nuestra relación con la electrónica siempre ha venido del mundo de los casiotones y demás teclados rudimentarios, así como de primitivas cajas de ritmos. Todo agitado en la coctelera de Fernando Polaino, nuestro señor productor. En Disco Dios hay algunas pinceladas electrónicas, pero es orgánico y directo al corazón de la canción. En cuanto a las geniales letras, sería tan absurdo preguntar sobre ellas como tratar de desenmarañar el por qué de cada palabra en ese sitio, pero: ¿podemos saber desde que galaxia surgen esas marcianas recetas literarias? Gracias. Todo viene de determinados momentos de inspiración y posteriormente un trabajo de orden y asimilación. Cuando creemos que el significado nos satisface, la introducimos en la cápsula de nuestra galaxia y así, ampliamos la familia. Al salir el nuevo disco, una de las cosas que anunciasteis, a través de vuestro Facebook, era que en este álbum no os limitáis a hablar con el mar para encontrar una respuesta, que ibais a salir a buscarla, ¿dónde os habéis dirigido? ¿La habéis hallado? Ahora es tiempo de que se abran las aguas, no nos conformamos con mirar al genial mar. Queremos una conexión de lo terrenal y lo universalista. Seguiremos informando. El envoltorio del Lp viene diseñado por Calpurnio, el dibujante de viñetas tan famosas como la de “El bueno de Cuttlas. ¿Cómo se ha dado esto? ¿Contentos con el resultado? Nuestra colaboración con Calpurnio es fruto de una gran amistad entre nosotros. También un placer y un honor. Antes hemos sacado a colación vuestros frecuentes acústicos íntimos/extremos; el otro día tuve la fortuna de colarme en uno de ellos; era lunes y la gente, de lo más variopinta, no paró de carcajearse. ¿Qué importancia tiene en vuestras actuaciones el componente cómico? ¿Os consideráis cómicos? Es agradable ver a gente riendo cuando notas que entienden el mensaje, pero no nos consideramos cómicos. Somos un grupo de baterías y actores. ¿Se puede mantener el humor intacto y dedicarse tanto tiempo, en cuerpo y alma, como vosotros, a la música? Es necesario. El humor es una actitud, como el punk. Pero también una cosa muy seria. De todos modos, para interpretación en directo de Disco Dios parece que vais a tirar de banda y de otro tipo de vivo totalmente diferente al de estos acústicos. ¿Quién forma esa banda? ¿Qué nos encontraremos en los directos? Estaremos nosotros a cargo de guitarras y voces, junto a Gilberto Aubán “Gilbertástico“ (teclados y voces), Raúl Robles(batería) y Vicente Juliá (bajo y contrabajo eléctrico). La gente nueva que se incorpora a la banda está maravillosamente implicada y nos transmite serenidad. Pasen y vean. Hacer Comentario Cancelar RespuestaSu dirección de correo electrónico no será publicada.ComentarioNombre* Email* Sitio Web Guarda mi nombre, correo electrónico y web en este navegador para la próxima vez que comente. Δ