Entrevistamos a: Ciudadano
Redactor: Quique Medina y Tomi Hervás
Género: Pop
País: España

Hartos de entrevistas frías y estándar decidimos ir a buscar a la banda allí donde todo sucede; ese lugar de convivencia en el cual el músico es él mismo; el punto de partida del que surgen melodías, canciones, disputas y alegrías: el local de ensayo.

A 20 minutos de Valencia vía autopista se halla, ya desde hace unos cuantos años, el refugio de Ciudadano. Un almacén de maderas es la tapadera del habitáculo mágico donde Xema Fuertes (guitarra, harmónica, steel), Caio Bellveser (bajo, steel), Dara Mirallave (rhodes, órgano, voz), Jorge Pérez (voz, teclados, melódica) y Marcos Junquera (batería) quedan, al salir de sus quehaceres diarios, para dar rienda suelta a sus composiciones. El ensayo comienza y hoy no es una quedada cualquiera: es la última antes del concierto iniciático de la minigira de, su último trabajo, “Libros de Viajes” (Astro Discos). “Sin duda nuestro mejor disco”, asegura Jorge Pérez que, como en la práctica, ejerce de vocal del grupo.

El local mide 3 metros cuadrados más que bien aprovechados y cuando llego ya están todos en la posición que, como en una mesa familiar, ocupan sistemáticamente prueba tras prueba. Me siento pegado a Marcos y prometo no molestar; parece que he tomado una sabia elección para disfrutar con la espectacular agilidad del batería y errónea, sin embargo, para la salud de mi audición. Las otras vertientes más potentes en las que se mueve Marcos- recordemos que es pieza clave en el grupo Estrategia Lo Capto!- son de vital importancia para la actual personalidad del grupo.

A mi izquierda se mueve, discreto y concentrado, Caio. Dara, a la derecha, parece la más tímida, apenas se nota su presencia, salvo a la hora de la verdad: donde sus coros y notas se hacen indispensables. Jorge, más calmado, a veces en otro mundo, y Xema, concentrado, se erigen pronto como los líderes democráticos del grupo. Alguien rasca la puerta; es el perro de Dara; le dejan entrar y, tras olfatearme como intruso que soy, se recoge, ajeno a los decibelios, a los pies de su dueña. Ya estamos todos y suena “La ciudad ausente”. Lo que parecía una maraña de cables y poco oxígeno se transforma entonces en un todo armónico.

Viaje en el tiempo
El nuevo disco de ciudadano se grabó y mezcló en Valencia y cuenta con la producción de César Verdú (Schwarz) habitual técnico de La Buena Vida, Nacho Vegas o Manta Ray entre otros. El Lp contiene doce nuevos temas que expresan a la perfección y con riesgo el estado de ánimo y de cambios que vivieron los componentes del grupo en el momento de la creación. “Un tiempo de cambios y despedidas”, dice Jorge Pérez.

“Starsky y Hash” (1997) y “38 minutos en el aire” (2000) son los anteriores trabajos de los valencianos que, si bien destacaron tanto en los medios como en acogida popular, no sirvieron, sin embargo, para hacerles un hueco importante en la hermética escena independiente. “Antes éramos más ingenuos y en nuestros discos se notaban demasiado nuestras influencias– Surfin Bichos, Planetas o Yo la tengo-; Ahora somos más nosotros”, remata el cantante del grupo entre canción y canción.

Algunas botellas de vino decoran- recuerdo de largas noches de composición- la rebosante papelera que tengo a mis pies, colillas de algún canuto descasan en tregua dentro de un cenicero y una lista de canciones de aquel concierto de Mercromina cuelga a espaldas de Jorge.

Joaquín Pascual, mito en vida de la música independiente nacional y miembro de peso de los extintos Surfin Bichos, Mercormina y Travolta, se ha deshecho en el elogios hacia el nuevo Lp de Ciudadano. Y es que a los de Valencia nunca les ha faltado el apoyo de sus compañeros de profesión. “Hay muchos grupos que, al contrario que nosotros, son muy conocidos pero no gozan del reconocimiento de sus colegas…Sí me dan a elegir, prefiero estar en un concierto y ver que entre en el público están apoyándome gente como Irantzu Valencia (de La Buena Vida) o Joaquín Pascual”, afirma Jorge Pérez a la vez que afina la melódica, uno de los instrumentos fetiche de “Libros de Viajes”.

Se acerca el final del concierto-ensayo y los instrumentos en las manos de los protagonistas van mutando. Xema elige la acústica- “suena mejor y se aprecian mejor las notas”, decide-, Marcos cambia sus sufridas baquetas por escobillas para que la batería intervenga más suave y Caio se sienta para manipular de forma adecuada la slide guitar, quizá la mayor novedad de este último disco que irrumpe con destreza en los caminos del Folk. “Tiro con arco” o la magnífica versión que, para el recopilatorio “El Guateque”, hicieron de “El río”, de Miguel Ríos, son la prueba audible de la utilización del este instrumento con sonido genuinamente americano.

El ensayo ha concluido satisfactoriamente. Los años de práctica en común les han llevado a un conocimiento extremo y no necesitan, como en aquel “Dream Team” de Cruyff, apenas hablar para entenderse. Deciden repetir algunas canciones y lo mejor es dejarles solos.
Al abandonar el local he perdido la noción del tiempo. Los oídos me zumban fuerte, como abejas enfurecidas. Fuera ha anochecido. Empieza el nuevo viaje de Ciudadano.

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