Director: Sean Baker
Género: Cine social

La carrera de Sean Baker (New Jersey, 1971) está marcada por historias que normalizan lo exótico, acercándonos hacia lo que creemos conocer, e incluso llegamos a ver, pero jamás nos hemos atrevido a observar. Sus personajes, hombres, mujeres y niños simplificados a residuales estereotipos, emocionan por encontrar en lo que muchos entienden como una desgraciada realidad la fuente de sus más rutinarias satisfacciones.

Es verano en Miami, Florida. Tres niños recorren los pasillos de un hostal color púrpura llamado The Magic Castle. Lo hacen con el entusiasmo y la libertad que la ausencia de una supervisión adulta implica. “El hombre que vive aquí es arrestado a menudo”, dice uno de ellos. “Y aquí vive una mujer que cree estar casada con Jesús”, agrega, momentos antes de acercarse a una habitación “donde no deberíamos entrar…¡pero entremos de todas formas!”, finaliza. Cerca de allí, Bobby (Willem Dafoe), el gerente del hostal y la única figura paterna que estos niños conocen, ve interrumpidas sus cansinas obligaciones a causa de un repentino apagón, soportando las protestas de sus inquilinos mientras descubre que alguien ha estado jugando con los fusibles.

‘The Florida Project’ es un primer plano hacia la vida de miles de estadounidenses que se sienten abandonados

“The Florida Project” es una película de cálida y de pastelosa estética, guiada por la mirada de Moonee (Brooklynn Prince), Jancey (Valeria Cotto) y Scooty (Christopher Rivera), cuyas continuas ocurrencias aligeran la verdadera naturaleza de su contexto, esto es, un crudo retrato de quienes luchan por sobrevivir a expensas del  sueño americano.

«The Florida Project» se distribuye a través de Diamond Films España.

Digna representante de una corriente tan poco mediática como el cine social,“The Florida Project” se distingue por dos aspectos puntuales: la presentación de sus espacios y cómo esta influye en la empatía con sus personajes. Es así que, desde los primeros minutos, vemos a Moonee y Scooty pasar el rato bajo una escalera, un situación bastante común pero que, vista a través de los grandes angulares del cinematógrafo mexicano Alexis Zabe, se baña de majestuosidad y nos adentra en ese fantástico mundo infantil, habitado por sirenas, hechiceros, naranjas y, claro está, muchísimo helado.

 

Dejando atrás los iPhone que tanta fama le dieron con “Tangerine” (2015), Baker opta por la meticulosidad y disciplina que implica rodar en película de 35 mm, dos elementos que, como bien nos contó hace unos días en una entrevista, supo trasmitir a un reparto integrado en su mayoría por actores no profesionales, con la única y gloriosa excepción de un Willem Dafoe que parece agradecer, en cada gesto y mirada, el haber encontrado en Bobby una fugaz liberación al lacrimógeno y encorsetado estilo que ha marcado gran parte de su carrera, tanto en Estados Unidos como en Europa.

 

“The Florida Project” es un primer plano hacia la vida de miles de estadounidenses que se sienten abandonados por un sistema que enaltece una brecha social cada vez más evidente. Su única salida: buscarse la vida como sea, incluso si para ello deben ir en contra de sus más profundos sentimientos y valores.

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