Grupo: Fernando Alfaro
Sala: El Loco

Fernando Alfaro es un quijote en medio del indi. Caballero andante, caminante un tanto kamikaze como dice una de sus nuevas canciones, las que conforman 'La vida es extraña y rara' (2011) y que presentaba en El Loco. Una batalla más de las mil batallas en las que ha peleado. En alguna que otra ha triunfado con creces y esas y todas las lleva la mar de bien. Al final siempre de su crudo mundo, de locuras y rimas fuertes, tormentosas, ensangrentadas, de erre que erre, de esa mirada crítica y dura de la propia vida en destrucción, queda la propia esperanza y felicidad.

Atras leyenda de Surfin' Bichos y Chucho, y luego la breve compañía alienista. El nuevo proyecto hace pequeñas introducciones, pero que al final vienen a dejarlo todo como estaba. Fernando Alfaro es inquebrantanble a la hora de hacer canciones y así lo demostró. Rock y un pellizco crooner parece que son los ingredientes principales de este nuevo álbum.

En el directo la verdad llega cuando Alfaro es lo que ha sido siempre, lo que es. Un tipo curtido en la electricidad y ese lenguaje que no puede dejar de sonar la mar de profundo, íntimo y personal. Por eso tras la nana 'Extintor de incendios' alfariana a más no poder, el 'Gol psicológico' prende el concierto de verdad. Pura poesía existencial, futbolera y luminosa y vitalmente pop. Ese trasfondo que siempre acaba por imponerse a las situaciones límite a las que ha cantado tantas veces.

El buen número de fieles –medio aforo de El Loco, que ya es–, porque ese fue el público, de esos que no han fallado nunca en tanto tiempo, se habían metido en vena las nuevas canciones. Y eso es la mejor credencial. Alfaro suena a Alfaro en 'Camisa hawaina de fuerza', en la caribeña 'Telefono de atropellados' o en 'El último crooner santo' y es coreado a todo a placer. Y es que en el directo la cosa se desmarca del producto enlatado y gana en presencia y en crudeza. En un 'Un viaje largo, largo' pidio los coros y claro, cómo iban los fieles a negarse. Las canciones tienen abundantes signos de distinción. La banda de acento catalán interpreta con tino y permite al frontman echar mano de la acústica que le suena más carraspeante que a cualquier otro.

Lo que podría antojarse monótono, para nada. Esta renovación ha servido para darle otro toque a la esencia de siempre. Otro ejemplo de entre las nuevas canciones en este sentido, 'Himno del caminante kamikaze'.

Y otra vez volviendo a la letra de esta canción, Fernando Alfaro está obligado a recuperar sus huellas, que son muchas, cada vez que se sube a un escenario. Así, esta vez fueron la magnífica 'Magic' de los tiempos de Chucho y 'Fuerte' de los Surfin'. Ni que decir que siempre es un placer.

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