Fran AgullóFestival Tomavistas: Canciones para animales de ciudadCarmen Sánchez Adán 26 mayo, 2017 Ocho de la tarde del viernes y todavía colocaban los carteles que indicaban cómo acceder al recinto, la opción más inteligente era ir hacia donde iba Vicente y una vez dentro la música no dejó de sonar así que empecemos por el principio, que siempre es mejor. Jornada del viernes: Lori Meyers, pop a punta pala, alternaron canciones de su último disco con las suyas de toda la vida, el público se sabía las canciones como el padre nuestro y con Mi Realidad alguien escupió un pulmón con tanto grito. Siempre Brilla El Sol me parece una genialidad de última hornada y el juego de luces iba en perfecta consonancia con la pantalla que sucedía imágenes psicodélicas. Bravo. C.Tangana, malísimos. Tres tíos dando vueltas por el escenario blasfemando. Autotune hasta para dirigirse al público y parecer ser un juguete robot de los chinos, en mi modesta opinión sólo emitían ruido. Goldfrapp, vaya chorrazo de energía. Canciones que has escuchado en anuncios publicitarios, en discotecas, en general, Ohh La, La. Una puesta en escena de diosa de la noche y un público especialmente masificado. Jornada del sábado: Los Punsetes, irónicos, raros, únicos, críticos, la cantante llevaba un vestido como de fallera con un mantón transparente donde guardaba golosinas de colores. Entre otras, tocaron Mabuse, Opinión de Mierda y Tus amigos, canciones de ayer y de hoy con las que mandar a la mierda a la esfera política, económica y cultural mientras te lo hacen pasar bien. Carisma en su puesta en escena con la costumbre de Ariadna de quedarse quietísima al cantar en armonía con una interpretación de instrumentos de nota. León Benavente, vaya pedazo de concierto. Tipo D, California, La Ribera, Ánimo Valiente, confeccionaron una setlist que cayó como un misil. Canciones buenas, una manera de ejecutarlas que armoniza fuerza, técnica y emoción, una personalidad atractiva, movimientos que conjugan riesgo y acierto, todo eso y más es León Benavente. The Horrors, un directo muy lineal, temas oscuros que hicieron que pareciese que fuese la misma canción una y otra vez aunque atrajeron a mucho público y además era hora punta. Delorean, juego de cables que conectaban sintetizadores y micrófonos, los temas iban alargándose, luego se hacían más cortos, después volvían a extenderse, no existían estructuras fijas. Deli fue una pasada, Epic también, cada tema vibraba más que el anterior. Temples, fueron in crescendo. Mucho público devoto y entendido en materia. Tienen un rollazo incuestionable, son elegantes e inteligentes aunque parece que tienes que ser muy inglés para disfrutarlo, Shelter song se resistió hasta el final y a bailar, que son dos días. Jornada del domingo: Enric Montefusco, gran descubrimiento. Voz de calidad en un directo con músicos que saben lo que hacen. Qué entrañable, explicó de dónde venía cada tema antes de tocarlo, como Meridiana, que es una canción de un niño hablando de su barrio popular. Al final bajó al público para tocar Todo para Todos entre los allí presentes. La vida te da sorpresas. The New Raemon & McEnroe, la voz de Ricardo hace que uno se rompa un poquito por dentro, la de Ramón hace que te sientas bien y, al final, todo termina por encajar. Lluvia y Truenos pone los pelos de punta, encuentras cobijo en cada tema, emoción de domingo por la tarde que te hace morir feliz y completo. Al final tocaron Campos Magnéticos y la mezclaron con El Saben Aquel que Diu. Sólo queda dar gracias. Rufus T. Firefly, íbamos a ver a Egon Soda pero cancelaron a última hora y esta banda los sustituyó. Directo en el que predominó su último disco Magnolia, canciones en defensa del arte, el amor y la naturaleza, bailables y pegadizas, una lástima que quedase en el ambiente la decepción de la ausencia de los Egon a pesar de haber estado correctos. Polock, indie rock despreocupado y presumido, sólo llevaban cinco minutos del directo y el cantante ya se había tirado al suelo para cantar mirando al cielo, desganado. Música razonablemente bien hecha, con canciones como Best Friend y Oh I Love You que les acreditan como banda. Y hasta aquí el festival, las horas eran tardías y al día siguiente había que trabajar, dolor perderme L.A. Resumiendo, Tomavistas es tu festival si no te gustan las grandes aglomeraciones, eres entendido y/o quieres rodearte de música predominantemente nacional, te agradan los carteles con coherencia y tienes entre 0 y 100 años porque no hay edades para ir de festival, menos mal. Fotos: Fran Agulló Crónica: Carmen Sánchez Adán Hacer Comentario Cancelar RespuestaSu dirección de correo electrónico no será publicada.ComentarioNombre* Email* Sitio Web Guarda mi nombre, correo electrónico y web en este navegador para la próxima vez que comente. Δ