Paisajes ensoñadoresCarlos Ciurana 26 febrero, 2010 La velada del viernes se presentaba jugosa. Concierto de Piano Magic y la Calle de Ángela, dos bandas cuya propuesta musical se abre paso por senderos de sonidos similares. Los valencianos La Calle de Ángela ralentizan la concepción espacio-temporal con sus etéreos sonidos, comenzando con “Detener el tiempo”, tema de su álbum homónimo”, nunca mejor dicho, un pop atmosférico plagado de intensidad. La pedalera de la que hace gala Nacho Nácher para dar efectos a su guitarra es digna de ser contemplada, mientras rasga las cuerdas buscando el sonido adecuado. Le siguieron otras canciones como “Domesticado” o “Gravedad 0”, buscando la emoción del público que respondió a sus cercanos sonidos, así como algunos temas nuevos que presentaron, además de “Telegénica”, con un ritmo más vivo. Un breve interludio para colocar los instrumentos de Piano Magic y la gente se agolpó a primera fila de escenario, casi sobre los monitores. Hacía varios años que no veía un concierto de la banda de Glen Johnson, y su sonido ha madurado alejándose de los paisajes construidos a base de intensos muros de guitarra crecientes para desarrollar una sensibilidad más cercana al pop, aunque sin dejar esos tonos oscuros, quizá influido por los teclados de Angele. Con su humor habitual, Johnson presentó a la banda al salir al escenario, “Somos Piano Magic”, y girando su cabeza hacia atrás, al ver el cartel de la sala dijo, “Somos Piano Matisse, por una noche”. Interpretaron casi todo el material del nuevo álbum Ovations, con “Recovery Position” en primer lugar, y otros temas de su discografía plagada de singles y EP´s. “The Blue Hour” y “Dark Horses” le siguieron, con una vista al pasado interpretando “Jacknifed” y bromeando “de lo inútil que es hablar acerca del amor, y de la música, y de la paz” presentó “Love & Music”. También como muestra de su buen humor, pidió a un espectador que centrara su monitor, a lo que agradeció el gesto sacando unos billetes de su bolsillo, en ademán de pagarle, lo que provocó simpáticas risas. Destacar la excelente labor que realiza a la guitarra Franck Alba, extrayendo sonidos afilados a las seis cuerdas con una amplia gama de pedales, al igual que el bajista Alasdair Steer que pasa prácticamente desaparecido pero no así su sonido, y el batería Jerome Tcherneyan que en un par de temas le ayudan golpeando el tambor Angele y Frank. Con “Incurable” la tarea vocal recayó en Angele, acercándonos al final del concierto. El tramo final lo hicieron de seguido, en donde escuchamos “Part Monster”, con el bis incluido sin bajar hasta el camerino ya que estaban literalmente rodeados por el público, para rematar con “The Last Engineer”, pidiendo la colaboración del público con las palmas. Abandonan el escenario y a pesar de la fuerte ovación no aparecieron de nuevo, puesto que las luces se enciendieron. Aún así, fue agradable el reencuentro con Piano Magic. Hacer Comentario Cancelar RespuestaSu dirección de correo electrónico no será publicada.ComentarioNombre* Email* Sitio Web Guarda mi nombre, correo electrónico y web en este navegador para la próxima vez que comente. Δ