Wilco y el restoNando 28 mayo, 2010 Aunque ya volveremos a él algo más tarde, Jeff Tweedy lo dejó bien claro: El Primavera Sound es el festival donde, al menos a día de hoy, todo el mundo quiere estar. Anhelo compartido por el status de público asistente (i.e. no hay guiris tirados por el suelo en estado comatoso a las seis de la tarde) así como por las bandas que conforman el luminoso. Bien cierto es, aún así, destacar que quizá este año y por diversas conjunciones haya un ligero exceso de asistencia y la pureza junto al citado status cultural que ostentaba hayan quedado ligeramente diluidos, quizá sin marcha atrás. Cohete estaban subidos en el escenario Vice a las cinco de la tarde. Horario cruel, en el escenario más alejado del recinto para la banda con el mejor álbum del 2009 según La Redacción Atómica… algo no cuadraba. Independientemente de esto, el cuarteto madrileño, esta vez escoltado por una pareja de vientos y coqueteando en buena parte del repertorio con temas que no constan en su única publicación hasta la fecha, demostró a los pocos seguidores y a algún que otro despistado que el sonido ‘big band’ es alcanzable desde el sofá de casa, en pantuflas y con el bocata de calamares en mano. Pese a que llevo un rato intentándolo, no consigo encontrar a otra víctima del panorama nacional a los que comparar y así meter en un mismo paquete y ¡oh sí!… encasillar. Pedales chorus estilo pop castizo de finales de los ochenta, conjunciones vocales beatlenianas, toques de ska y psicodelia y letras a priori desenfadadas (‘Matrimonio’, ‘Petición’, ‘Mi corbata’, ‘Un mamífero magnífico’) pero con un componente ácido capaz de corroer los cimientos del Forum. ‘Club cocina’ para terminar un show magnánimo, injustamente dirigido a unas neuronas que a esas horas no esperaban algo de tal calibre. Un rato de The New Pornographers fue más que suficiente, el escenario San Miguel es terriblemente frío a esas horas de la tarde, y el power pop de los canadienses sufre bastante con la ausencia, como fue en este caso, de Dan Bejar. Bolo para tickar en tu lista de vistos, pero poco más. No se puede decir lo mismo de Nueva Vulcano, los compases iniciales de ‘Sagrada Familia’ le proporcionaron a este corazón y a esta piel una descarga no vivida en mucho tiempo. Sintiéndose en casa (lo estaban) y acompañados por el cuarto creciente que es Marc Clos, nos hicieron sentir egoístas. Querremos que siempre sean nuestros, como para ellos las calles de Barcelona, ciudad presente en su discografía en multitud de formas y conceptos. ‘Esto no es París’ ‘Mano izquierda’, ‘El día de mañana’, ‘Amor moderno’ entre otras con ‘Ley de costas’ para terminar. A partir de esta hora, incrementó la dureza que supone el decidir qué descartar. En nuestro caso optamos por Beach House y por el sacrilegio de abandonar a Victoria Legrand cuando terminó de interpretar ‘Norway’, su campo hipnótico no habiendo impactado aún en nuestra consciencia, apenada con cada paso que nos alejaba. Hubiera sido un error fatal si no llega a ser por Wilco, por la formación de Tweedy, por esos que tanto querían estar ayer donde nosotros también queríamos. Comienza a sonar ‘Wilco’ y algo falla. El sonido está enlatado, la voz no llega, no puede ser. ‘I am trying to break your heart’ acentúa aún más las deficiencias técnicas y por un momento no podemos creer que vaya a ser así, que estando tan cerca no nos podamos tocar. Pero entonces, ocurre. Tweedy pone el freno, casi hasta satisfecho de los fallos de control de sonido. “Estamos teniendo algunos problemas, como podéis ver. No pasa nada, mientras todo se arregla vamos a cantar algo todos juntos”. Él, su acústica, ‘Jesus, don’t cry’ y nosotros. Silencio, lágrimas, Wilco. Todo lo que vino después fue seguramente el concierto del festival, del año, de más de una vida de los que por allí estuvieron. Nunca en los últimos años el reconocimiento de los medios y público estuvo tan justificado, es más, es insuficiente. No se puede tener un mejor repertorio, y tampoco se puede interpretar mejor. Fórmula perfecta de alternar temas del nuevo álbum con clásicos de los de Chicago, de la música contemporánea. ‘Bull Black Nova’, ‘Shot in the arm’, ‘I’ll fight’, ‘Impossible Germany’, ‘Country dissapeared’, ‘Via Chicago’, ‘Heavy metal drummer’, ‘I’m the man who loves you’, ‘Hate it here’, ‘You’re my face’… apoteósico. Algo más tarde, y congregando casi con toda seguridad al mayor número de público del fin de semana, Pixies repasaron todos los éxitos de su carrera. El problema es que yo no formé parte de ese momento, así que se lo dejo a otros. Hacer Comentario Cancelar RespuestaSu dirección de correo electrónico no será publicada.ComentarioNombre* Email* Sitio Web Guarda mi nombre, correo electrónico y web en este navegador para la próxima vez que comente. Δ