Grupo: Sonorama 2008
Sala: Aranda del Duero - 15/08/2008

Por fin, y tras algunos años con intentos frustrados de acercarnos a Aranda del Duero, Tomi Hervás y Nando fuimos los Átomos pioneros (junto a Jacobo de Supernova) en peregrinar a tales tierras, y créanme que la comitiva será sin dudas mayor en los años venideros.

Llegabámos al Sonorama con las mismas sensaciones que un alumno nuevo el primer dia de colegio. Tres semanas antes habiamos visitado por cuarta vez consecutiva el bello Alburquerque, sede del muy familiar para nosotros Contempopranea.

Esta virginidad festivalera tiene sus cosas buenas y malas, estando el saco de las primeras mucho más lleno que el de las segundas.

Entre lo positivo: el factor sorpresa, la novedad, ese no-se-qué-va-a-pasar tan interesante… Pagamos la novatada en forma de largas caminatas desde el centro de Aranda a las instalaciones, siendo más tarde informados de un servicio gratuito de autobuses hasta la misma puerta del recinto (no comment).

Un festival de talla mediana pero con sabor a “extra large” donde cabe destacar la ausencia final de algunos favoritos de Vinilo Valencia como Lagartija Nick (en breve pisando de nuevo los escenarios) y de los barceloneses Facto Delafé y las Flores Azules, que tuvieron un percance de muy serias dimensiones en su actuación de San Sebastián y que pueden comprobar en: http://es.youtube.com/watch?v=Cuo9NWEIfyE&feature=related (creemos que sobran las palabras).

Centrándome ya en lo meramente musical, la jornada del viernes nos deparaba una tarde-noche-madrugada de lo más atractivo.

La disposición de dos escenarios no simultáneos hacía prever una noche frenética, sin descanso, y así fué.
La idea es buena, me gusta, pero implica un estado de forma física que ni Fermín Cacho en sus mejores tiempos aguantaría… En cuanto sonaban los últimos acordes en un escenario, en el otro sonaban los primeros, y tenía lugar un éxodo indie que por momentos era asfixiante.

Pudimos escuchar el final del concierto de Tachenko, y volver a apreciar ese pop agradable. Los maños nunca decepcionan y su nuevo disco no desentona en absoluto con sus clasicos de toda la vida.
Amable, El golf,Entrada de artistas y demás fueron un comienzo más que sugerente para el resto de la velada…

Nos acercamos al escenario «pequeño» pensando que era el momento de Cooper pero en su lugar salieron a escena Los Hombrecillos verdes, grupo local que a mi parecer no encajaban en el cartel del festival arandino y que nos sirvió de excusa para rellenar nuestros cachis (cubalitros) de cerveza.

Tenia ganas de volver a ver a The Gift y una vez más, estuvieron a la altura. Con un registro impresionante, su frontwoman Sonia Tavares se convierte en un verdadero animal de escenario haciendo las delicias de un público muy entregado la mayor parte del concierto y recordando por momentos a una Bjork lusa. Pero no solo de su vocalista vive The Gift, los portugueses son una verdadera banda de musica (theremin incluido) y con éste, el ultimo concierto de su gira, lo demostraron sobradamente.
Absolutamente maravillosos los temas Music, 645 y en general todo el set, de lo mejor del Festival.

Ver de nuevo a Cooper sobre un escenario es siempre un placer, y asi fué. El ex Flechazos y su banda están en plena forma y nos hicieron bailar y disfrutar con ese optimismo que irradian y con canciones como Cierra los ojos o Cerca del Sol.Además, también tuvo palabras de sentimiento hacia nuestro querido Sergio Algora, al que dedicó su actuación. Lo dicho, un placer.

Con el frío burgalés haciendo ya mella en nuestros cuerpos mediterráneos pusimos pies en polvorosa hacia el plato fuerte de la noche:
Lori Meyers.

Pocas cosas se pueden decir de estos chicos que no hayamos dicho ya. Los he visto trs veces en los últimos cuatro meses y nunca dejan de gustarme. Sencillamente no fallan, ni ellos, ni sus canciones, ni la comunión con el público, ni Tokio ya no nos quiere, ni Viaje de estudios, por enumerar algunas… Cantamos y bailamos como descosidos y eso siempre es de agradecer.

De escenario a escenario y tiro por que me toca… Y lo que tocaba ahora eran los Niños Mutantes, grupo que cada vez que los veo me agrada más.

Me parece una propuesta muy interesante la de los mutantes, tienen aptitudes y repertorio de sobra para convencer en directo. Y que decir de esa «Como yo te amo» electrificada… simplemente maravillosa. Pero los granadinos, (qué cantidad de bandas de esa tierra!!)volviendo al tema del repertorio, poseen grandes canciones como No puedo más contigo, Sapos y culebras o Te favorece tanto estar callada que le dan a la banda una personalidad difícilmente enocntrable en estos días.

En algún momento teniamos que cenar y eso conllevaba perderse a Gogol Bordello, al que escuchamos en la distancia y del cual tenemos constancia según conocidos entre el público de que fue un buen concierto. Queda pendiente nuestra cita con esta peculiar banda.

Corred que empieza Sidonie….! Pues allá vamos.
Nos quitamos la espinita de Contempopranea (25 minutos de concierto), con un directo en toda regla. Los catalanes conocen a su público, saben los que les gusta, y sobre todo saben gustarse ellos. Quizás sean unos divos, pero cumplen con muy buena nota cada exámen de ganas de baile que siempre les planteamos.

Desde un distancia prudencial movimos el esqueleto con On the sofa o Fascinado dando cuenta de que este trío barcelonés la monta en cada uno de sus números.

Nos quedaba Nada Surf, gran fichaje por parte de la organizacion este año.

Tenía muchas expectativas puestas en los neoyorkinos y cierto es que no me defraudaron. Tambien es cierto que tras seis conciertos la predisposición no era la misma y el cansancio se apoderaba de nuestros ya no tan jóvenes cuerpos.

Aún así fue un show entretenido con Daniel Lorca bajista madrileño de la banda, haciendo las veces de traductor y la banda sonando a las mil maravillas.
Por momentos me recordaron a unos Teenage Fanclub acelerados, en el buen sentido claro. La nota negativa fue que no tocaron una de mis canciones favoritas Killian's red y dejaron tambien en el tintero el megahit Popular.
Con esto y todo un buen concierto del que los allí presentes salimos satifechos.

La noche en el recinto ferial se daba por concluida, pero la musica continuaba a pocos metros en el llamado escenario Carson, que venia a ser algo parecido a un polideportivo habilitado (o no) para el fin de fiesta.

De lo poco que pudimos ver del concierto de Triangulo de amor bizarro destacó el mal sonido del local, que no mejoró mas tarde con las sesiones de djs.

Una vez comprobada la acústica de la sala era el momento de partir rumbo a casa. Hago un inciso aqui para saludar a un grupo de encantadoras arandinas que nos recibieron en su hogar con los brazos abiertos. Besos a todas. Saliendo del polideportivo y con la idea ya clara de que nadie iba a evitar el largo pateo hasta nuestras camas, oh sorpresa! un autobus (ahora sí) hizo realidad nuestros deseos y nos transportó hasta pocos metros de nuestra residencia temporal.

El primer asalto se daba por terminado con unas sensaciones muy positivas y un dolor de pies considerable…

* Volumen II: www.vinilovalencia.com/conciertos.php?id=89

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.