Entrevistamos a: Tórtel
Redactor: Quique Medina (Foto:David Fernández)
Género: Pop Mediterráneo y entusiasta
País: España

Entusiasmo (Los Enanos Gigantes y El Volcán), el segundo trabajo de Tórtel, es una arenga a «rebelarse con alegría» ante la aciago clima que lo anega todo.

Jorge Pérez (también de Maderita y antaño de Ciudadano) ensancha la estela marcada por el primer disco, Lugar Nuevo, y surca el Mediterráneo a bordo de melodías luminosas, alegres y populares, parando a darse chapuzones rítmicos en África y el Caribe.

El Lp se ha grabado, de nuevo, bajo la manija de Joaquín Pascual en la producción de estas diez canciones que, además, han contado con la presencia de reconocidos amigos verbigracia Pau Roca, Abel Hernández, Víctor Ramírez, Rafa Estrela, Vicente Gil, Cayo Bellveser o Abraham Boba.

¿La oportunidad de verlo de nuevo? El 20 de octubre en el Deleste Festival junto a gente como Fanfarlo, Josh T. Pearson, Templeton, Cuchillo, Nudozurdo, Soledad Vélez o Modelo de Respuesta Polar.

Con la que está cayendo y tú titulando el álbum Entusiasmo ¿Hay motivos para ello?
Yo creo que hay más motivos que nunca. Hay que buscar la alegría hasta debajo del pozo. La tristeza y la pena por lo general te dejan paralizado, te hacen frágil. Lejos de eso, creo que es el momento de rebelarse con alegría.

El disco transmite positivismo y luminosidad pero también proyecta ciertos mensajes serios entre líneas, ¿cuánto hay de ironía en este tratado de la felicidad y el color?
Normalmente tendemos a darle mayor importancia a los libros, películas o canciones tristes, pensamos que detrás de ellos suele haber un mensaje más profundo que el que podamos ver detrás de algo feliz, pero evidentemente ahí puede haber un mensaje tan sólido o importante, sino más. Es difícil hacer canciones luminosas y no parecer frívolo, pero es lo que he intentado en el disco. Las canciones pueden tener al menos dos lecturas, una muy directa, y otra que puede esconder bastante más de lo que dice, ahí entra la ironía, el mensaje entre líneas. Creo que «Los tres mendigos», «Los cantantes» o «Difunde la palabra» cuentan mucho más de lo que dicen.

El dinero es un tema que se repite con algo de frecuencia en tus canciones (“Amo el dinero” en el primer disco”, y ahora “Los tres mendigos”)… ¿Qué significado le das al vil metal?
La verdad es que es algo que me preocupa un poco, precisamente por no darle importancia al dinero al final puedes acabar pagándolo, nunca mejor dicho. Intentas no prestarle ninguna atención pero lógicamente resulta imposible. Es como cuando lees uno de esos cuentos modernistas en los que el protagonista cansado de su vida, lo deja todo y se lanza a la bohemia, y acaba en un bar bebiendo vinos, entonces piensas «Sí, pero ¿cómo paga los vinos?«. Antes hablábamos de la ironía, no parece hablar muy bien de uno mismo hacer canciones dedicadas al dinero, parece un tema demasiado pueril como para ponerse trascendente, y a mí eso me parece divertido.

Da la sensación de que tus letras cada vez son más diáfanas… ¿No sientes nada de pudor al compartirlas?
Creo que si tienes muy claro algo que quieres contar no es necesario andarse con rodeos. En este disco sentía la necesidad de contar ciertas cosas y he intentado que se me entienda, encontrar las palabras justas. Creo que en Lugar Nuevo, por el momento en el que las hice, en la mayor parte de las canciones buscaba sacarme ciertas cosas de dentro. Ahora más que expresar, he querido comunicar. Luego, como te decía antes, puedes profundizar algo más en esas letras, quizás no todas sean tan luminosas y felices como parecen.
Respecto a lo que dices del pudor, es verdad que en la mayoría de estas canciones hay mucho de autocrítica, pero no me siento nada incómodo. Es necesario reírse de uno mismo.

“Los cantantes” es toda una declaración de intenciones para con los de tu gremio, ¿tan poco cariño recibís?
Bueno, en realidad no es una llamada de atención ni nada de eso. Por un lado, sí habla de que es posible que a veces tengamos tanta información a nuestro alcance que se nos escapen cosas que pueden estar muy bien solo porque le exigimos a todo una inmediatez casi enfermiza.
Hay cosas estupendas que requieren un poco más de esfuerzo, algo más de pausa, y hay que saber dedicarles su tiempo para después disfrutarlas. Esas cosas compensan mucho el pequeño esfuerzo que has podido hacer para intentar llegar a ellas. Hay muchas canciones, películas y libros desconocidos esperando a que los encontremos.
Pero por otro lado, la canción también es una pequeña burla a todos los que precisamente intentamos llamar la atención, tocar y que se nos haga caso, y no siempre lo conseguimos. No somos el centro del mundo. La cosa está mal para todos. La canción quería que tuviera un aire de canción popular tradicional, por eso tiene una rima sencilla. Me imaginaba a un tipo con su guitarra cantándola por los pueblos a cambio de limosna, y la verdad es que es algo bastante parecido a lo que vivimos día a día muchos de los que hacemos canciones jajaja.
Pero tampoco se trata de una crítica, ni de exigir la atención de nadie, la gente se gasta el poco dinero que tiene en lo que le apetece. Tengo algunos conocidos músicos que dicen cosas como «La gente no se gasta 10 euros en ir a un concierto, pero sí en tomarse dos cubatas«, y no piensan que seguramente quien hace eso es porque se lo pasa mejor bebiéndose dos copas que yendo al concierto de ese tipo, y que posiblemente el problema sea más de ese músico aburrido que del bebedor de cubatas, que al fin y al cabo se lo sabe pasar bien.

En este trabajo hay un barniz de tropicalismo y sabor africano que recubre el folk sencillo que define a Tórtel desde su nacimiento, ¿de dónde provienen estos ritmos tan lejanos y animados?
Yo no me iría tan lejos, los veo más cercanos, creo que tienen un aire más mediterráneo y también algo latino. Sí es cierto que son ritmos animados, me apetecía que fuera un disco muy rítmico. Si pretendía que el disco tuviera ese carácter luminoso del que antes hablaba, era necesario que tuviera ritmo y dinámica. Nunca había trabajado mucho con los ritmos, ni en Ciudadano ni en Maderita. En este disco Rafa Estrela y yo le hemos dado muchas vueltas a eso, incluso hay un reggaetón, el estribillo de Difunde la palabra es un reggaetón en toda regla. Claro, al cambiar el tipo de melodía y los arreglos no lo parece tanto, pero ahí está. Aún no lo he probado pero seguro que suena guay en el altavoz del móvil.

Parece que con Tórtel (y más con este disco) te despegas casi totalmente de las comparaciones con Albacete para arrimarte a otros referentes verbigracia Herman Dune o Paul Simon… ¿Van por ahí los tiros?
Imagino que comentas lo de las comparaciones con Albacete por los primeros discos de Ciudadano, y desde entonces ya ha llovido mucho. Aunque ni siquiera en ese momento lo vi muy claro. Desde luego creo que ahora lo único que puede haber en común con grupos como Surfin Bichos o Mercromina es que grabo en casa de Joaquín Pascual, que él perteneció a esos grupos, y que él sigue viviendo en Albacete, pero me parece muy pillado por los pelos.
Respecto a Paul Simon y Herman Dune la verdad es que me gustan mucho, sobre todo el primero al que considero un genio absoluto. Mientras componía y grababa Entusiasmo oía mucho el primer disco en solitario de Paul Simon, donde están «Duncan» o «Mother and child Reunion». Desde luego acercarse a la maestría de ese disco es imposible, y más para un músico tan limitado como yo, pero si de algún modo hay en Entusiasmo algo, por lejano que sea, que se parezca a ese disco yo me sentiría muy feliz.

Aún así, Joaquín Pascual sigue presente en la producción y, me imagino, que en el alma del proyecto…
Claro, Joaquín es uno de mis mejores amigos. Además de eso, es un músico increíble, y tengo la suerte de que le gusten mis canciones y me eche una mano a mejorarlas. Me conoce bien y es un placer grabar juntos. Intento aprender de él todo lo que puedo. En este disco además, también nos ha ayudado mucho Pau Roca. Él tocó durante todos los conciertos que hicimos con Lugar Nuevo y me encantaba el aire que le daba a las canciones. Cuando empecé a tener algunas ideas para este disco se las enseñé a Pau Roca y me propuso unos arreglos geniales que por supuesto acabaron en el disco. Vicente Gil también ha grabado unos arreglos de guitarra muy chulos en «Entonces Sí», y «Los Tres mendigos», y por supuesto Cayo Bellveser ha aportado mucho a todas las canciones, grabando los bajos, pianos, algún acordeón. Sin ellos las canciones no sonarían así ni de lejos.

De todos modos, lo que haces no deja ser canción popular pura y dura, ¿no crees que en muchas ocasiones se asemejan a canciones de campamento, algo así como melodías para entonar frente a una hoguera?
Sí, eso es porque toco la guitarra como un boy scout jajaja. Para mí lo que me dices es una imagen bonita; yo tocando Entusiasmo con una guitarra española al lado de unos troncos ardiendo , y luego poniéndome la linterna debajo de la barbilla para contar historias de miedo…

La portada del disco (por cierto, precioso vinilo) es un guiño nada oculto a Henri Rousseau… Colorido y barroquismo en consonancia con el contenido. ¿Qué nos puedes contar acerca de ella?
La portada la ha hecho mi novia (Begoña Pons) y la verdad es que estoy muy contento con ella. Yo tenía claro el título del disco y de casualidad en aquel momento me estaba leyendo los diarios de Colón. En ellos ves como hubo un momento en el que pierde por completo el sentido de la realidad, y coge un rollo mesiánico muy pasado de vueltas. Él pensaba que había llegado al Jardín del Edén y cuenta que ha visto animales salvajes comer de la mano de los hombres, humanos con tres cabezas, que ha oído la voz de Dios hablarle en mitad de la selva, y pájaros extraños cantar melodías que ningún hombre podría reproducir jamás… Y pensé «Joder, esto sí que es entusiasmo«. Se lo conté a Bego, y ella me dijo que le recordaba mucho a la mirada naif que tenía Rousseau del Nuevo Mundo. Yo quería retomar esa idea pero actualizarla. Usar la misma historia pero contada de una forma contemporánea. Cuando vi la portada terminada aunque me pareció una maravilla, me dio algo de bajón porque pensé que las canciones no estaban ni mucho menos a la altura.

En cuanto a la banda, han surgido cambios con respecto a Lugar Nuevo, ¿con quién cuentas ahora?
Intento mantener una banda fija con, como siempre, Rafa Estrela a la percusión, luego está desde hace ya bastante tiempo Vicente Gil a la guitarra eléctrica (los dos han grabado el disco), y Víctor Ramírez a la guitarra acústica y coros, y Miguel Sancho al bajo. Además de estos cuatro fantásticos, siempre que pueden se unen Pau Roca y David T Ginzo. Si tenemos la oportunidad de tocar alguna vez en un escenario grande y con suficientes recursos, me gustaría mucho que tocáramos los siete. El otro día hablábamos de eso en Madrid y al menos de palabra nos sonaba brutal. La verdad es que cada uno de ellos hacen mejores las canciones.

Por cierto, unos directos donde estás (ya desde Lugar nuevo) más entregado y bailongo que nunca, ¿has perdido vergüenza sobre las tablas o son impulsos naturales que conllevan los sonidos que practicas?
Nunca he estado muy estático en el escenario, las cosas como son, recuerdo que en la primera época de Ciudadano daba saltos como impulsado por muelles y hacía tonterías como darme con el micro en la cabeza (bueno también tenía 18 años). Con Maderita me es difícil moverme mucho, el repertorio y la puesta en escena (sentados en sillas) no acompañan. Con Tórtel intento moverme un poco, las canciones se prestan a ello y siempre me viene bien para quitarme un poco los nervios. Al verme después en algún vídeo me siento un poco ridículo y me planteo el firme propósito de estar más quieto y comedido en el siguiente concierto, pero nunca lo consigo…

* Puedes escuchar Entusiasmo (si tienes Spotify) aquí.

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