Tres cervezas lupuladas hasta la excentricidad, envasadas en latas de grandes dimensiones y elaboradas con ingredientes y técnicas vanguardistas. La Destroy Series de ZETA, lanzada el mes de julio de 2019, son las tres primeras elaboraciones que los valencianos lanzan en este formato de 44cl, que es la última tendencia dentro de la escena cervecera mundial.

Con estas tres latas negras dedicadas al lúpulo más salvaje, ZETA recupera también un pedazo de la iconografía que representó el liderazgo de Valencia en los tiempos de la música avanzada, las salas míticas y las noches de baile sin descanso. Un tridente de etiquetas salidas del estudio del diseñador valenciano Ausias Pérez, que firma tres piezas inspiradas en la estética de las macrodiscotecas que entre finales de los 70 y mediados de los años 90 cosieron la conocida como Ruta del Bakalao o Ruta Destroy.

PALMERES, PEPAS y CV500 beben visualmente de los flyers, el interiorismo y la cartelería de un período en el que Valencia se situó a la vanguardia mundial en términos musicales, escenográficos y socioculturales. La ciudad y toda la región, de norte a sur, tocó la modernidad cada fin de semana, barnizándola desde las pistas de baile, en fiestas eternas regadas de libertad, carretera y estupefacientes.

Cada una de las tres cervezas de la Destroy Series de ZETA encierra varios paralelismos con emblemas ruteros y con el argot de la época. Pero no sólo en términos visuales, también en el marco de las tres arriesgadas recetas y el envase que las contiene. PALMERES, PEPAS y CV500 son vanguardia, modernidad y carácter subversivo en términos cerveceros. Como lo fue la Ruta, que dejó una huella indeleble en toda una generación y en la fama y la forma de concebir el ocio de los valencianos.

Así son las tres cervezas de la Destroy Series:

CV500

Una cerveza Lager pero con ingentes cantidades de lúpulo añadido en frío, durante la fermentación. 5.5% de alcohol para una cerveza limpia, jugosa, de aroma exageradamente frutal y astringencia poderosa pensada para los enamorados de la levadura más famosa del mundo.

La CV500 es la carretera de único carril y doble sentido que conecta Valencia con los Poblados del Sur atravesando la Albufera. Quien la recorra hasta su término, Sueca, se tropezará con las más importantes salas de la Ruta: Barraca, Chocolate, Spook, Puzzle, Heaven, Villa Adelina… Ni qué decir de cómo circularían los conductores los fines de semana por esa calzada, espina dorsal de “La Movida” valenciana.

PALMERES

Cebada, trigo, avena y levadura Vermont. Esta cerveza es lo que se conoce como una New England India Pale Ale (NEIPA) en su versión Session, rebajada de alcohol. Un nombre complejo que encierra una cerveza pálida, turbia, suculenta pero ligera en su paso por boca. Su aroma fresco, cítrico y delirante a base de muchísimo lúpulo de variedades Citra y Simcoe cierra el círculo de la experiencia.

Les Palmeres, pedanía de Sueca encerrada entre playa y arrozales, donde se cimentó gran parte de la mística de la Ruta: la todopoderosa Barraca está a su entrada, Chocolate a unos kilómetros, Puzzle casi al girar la esquina…

PEPAS

Los mejores cereales. Lúpulo añadido con frenesí. Además, un pequeño toque picante, a base de Chiles Fatalii sacados del huerto de Chiles Hermanos. Estructura, potencia y 7.2% de alcohol que riegan una salvajada que consigue encontrar el equilibrio entre lúpulos Citra y Mosaic.

En cuanto al nombre, sólo decir que es posible que el picante juegue a un deporte parecido al de los estupefacientes. 

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